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Aunque no nos despeguemos de nuestro querido protector solar en todo el verano, aunque no nos hayamos quemado la piel ni una sola vez… es muy común después de una exposición continuada notar una nueva mancha aquí, una que ya estaba pero ahora es más intensa allá, ver esa arruguita más profunda, la textura de la piel más gruesa, más acartonada, más opaca, menos firme y elástica.

Por qué, ¿si todos los días uso religiosamente mi protector solar? Motivos hay muchos, los principales te los contamos ahora:

  • Cualquier exposición al sol provoca radicales libres, especialistas en acelerar el envejecimiento de la piel. Y subrayamos cualquier porque la pantalla total no existe, no existe ningún protector solar, ni a base de filtros físicos ni de filtros químicos, que nos proteja al 100%.
  • La exposición solar hace que tu cuerpo pierda agua y sales esenciales, por lo que entra en estado de deshidratación.
  • La piel dañada por el sol tiene niveles irregulares de melanina y la pigmentación irregular puede desembocar en manchas.
  • Se producen cambios de ADN en las células y disminuyen las defensas de nuestra piel.

ANTES DE LA EXPOSICIÓN, PREPARAR LA PIEL

Si estás leyendo este artículo después del verano, guárdate este tip para el año que viene: por eso de que no existe la protección total es importantísimo preparar y reforzar las defensas naturales de la piel antes de exponerla.

Tenemos un absoluto favorito que no nos cansamos de recomendar, en el que confiamos verano tras verano para preparar incluso las pieles a las que peor les sienta el sol:

  • Complejo solar activo D-LAB. Comienza el tratamiento 10 días antes de la exposición solar y dura 1 mes. Con astaxantina, betacarotenos, cobre, licopeno de tomate… protege tu piel desde dentro y brinda un bronceado más seguro y duradero. Un must have del verano.

DURANTE Y DESPUÉS DE LA EXPOSICIÓN

Sobra decir que debemos proteger la piel con un protector solar. Aquí tienes nuestra selección de protectores solares faciales orgánicos a base de filtros físicos no-nano. Pero en este post no nos vamos a centrar en eso, vamos a poner el punto de mira en lo que ocurre después de la exposición solar; contrarrestar los daños causados por el sol. Es aconsejable diseñar una rutina de belleza en la que la hidratación y los antioxidantes sean los protagonistas.

En la limpieza no te recomendamos nada específico, solamente que tengas en cuenta que se debe utilizar un limpiador suave, no agresivo, y huir del agua caliente para aclarar, con la que solo conseguiremos deshidratar la piel aún más. Aquí puedes elegir el limpiador que más se adapte a tus necesidades. Tienes de todo tipo: gel, leche, aceite, bálsamo, agua micelar, etc.

1º paso – Exfoliar

  • Pieles secas/sensibles: 1 vez cada 15 días
  • Pieles normales/mixtas/grasas: 1 vez por semana

Cuidado con la exfoliación. Queremos eliminar las células de la piel muertas y fotoenvejecidas para impulsar y acelerar la regeneración celular, pero este paso obviamente lo evitaremos si notamos la piel inflamada y enrojecida. La exfoliación no es compatible con las quemaduras solares. La exfoliación es útil cuando sentimos que nuestra piel está acartonada, sin vida y tirante, cosa recurrente después de llevar una temporada tomando el sol. Nos vamos a servir de exfoliantes suaves con AHA’s y de exfoliantes de partículas delicadas, en polvo o microdermoabrasivos.

Te vamos a sugerir 4 exfoliantes muy singulares:

  • Microdermoabrasion facial Mad Hippie. Sus frutas portadoras de 6 AHA (ácido láctico, glicólico, cítrico, málico, tartárico y mandélico), unidos a las partículas físicas de bambú y ceniza volcánica, hacen de él un tratamiento micro-exfoliante ideal para dar uniformidad y luminosidad a la piel opaca y reseca. Que no te abrume tal potencia, pues su complejo probiótico fermentando es el encargado de llevar la calma a la piel después de la exfoliación.
  • Exfoliante facial de pulpa de açai 100% Pure. Si por el contrario te gusta encontrar en el exfoliante el gránulo bien gordito, que se note, estas semillas de açai, goji y uva ultra concentradas en una base de extractos y aceites, serán tu opción ideal. A servidora le gusta usarlo así, en bruto, pero si prefieres, incluso puedes «desconcentrarlo» añadiendo un poquito de agua.
  • Honey Love 3 en 1 (mask, limpiador y exfoliante microdermoabrasivo) Leahlani . Si lo tuyo son los exfoliantes con partículas, Honey Love es el tuyo. Es microdermoabrasivo, con partículas esféricas de tamaño micro que se van a encargar de no dañar la piel. Está aquí por su alma hawaiana, por su intensidad modulable, porque actúa como mascarilla calmante e hidratante, y por su olor a miel y flores que lo hace un cosmético absolutamente irresistible.
  • Exfoliante corporal con bambú y cítricos Zuii Organic. Como la piel del cuerpo es otra de las «damnificadas» por los excesos solares, también requiere toda nuestra atención; y qué mejor cariño le podemos dar que este super aromático y refrescante exfoliante con partículas de sal rosa del Himalaya, que bailotean en una rica base de aceites vegetales con extractos de zanahoria, vainilla, manzanilla, caléndula, azafrán y té. Delicado y exquisito.

2º paso – Hidratar

  • Todos los días mañana y/o noche.

Recuerda que una piel deshidratada no es un tipo de piel, sino un estado puntual de falta de agua por el que puede pasar cualquier piel, incluso una grasa. Si notas tu piel tirante, escamosa, opaca, rugosa, con falta de elasticidad… está deshidratada, sea del tipo que sea.

Como ya hemos indicado, la exposición solar deshidrata. Es importantísimo rehidratar el cuerpo desde dentro, bebiendo agua en abundancia, y desde fuera, con ingredientes hidratantes y humectantes.

Vamos a aportar agua a la piel y a favorecer que ésta la retenga. Para ello nos serviremos de ingredientes hidratantes (que retienen el agua y se hinchan) como el ácido hialurónico o el Sodium PCA. Y también de algunos ingredientes que refuerzan la barrera o pared que se encarga de que el agua que hay en el interior de la dermis no se pierda por evaporación. Recuerda que “el cemento de esa pared” está formado por lípidos (grasas), por lo que lo fortaleceremos con ingredientes como, por ejemplo, las ceramidas y aceites ricos en ácidos grasos libres.

Tienes muchas (muchísimas) opciones aquí, en nuestra sección para piel deshidratada, pero vamos a destacar éstas:

  • Cactus inner skin moisture bouncy serum  Whamisa. Si te decimos que es un sérum extraordinariamente hidratante por estar formado por un 99% de extracto de cactus… quizás pienses «si tú lo dices…«, pero esta afirmación cobra sentido cuando te enteras de que el cactus es una planta suculenta, es decir: que ha desarrollado sus tallos y sus hojas para almacenar grandes cantidades de agua. Si te pasas por la ficha del producto, te lo contamos 😇
  • Baptise H2O ultra-hydrating water gel Antipodes. Recuerda: deshidratación (falta de agua) no es lo mismo que sequedad (falta de grasa), por eso no le pidas a esta crema para pieles profundamente deshidratadas que sea algo que no es (ni es densa ni untuosa), disfruta de su ligera textura gel que aportará a tu piel  esa agua que pide a gritos.
  • Crema ultrahidratante Hydra drench 100% Pure. Se ha convertido en nuestra opción número 1 cuando nos piden una crema para piel deshidratada. La piel que ha sido expuesta al sol siempre necesita beber y la Hydra drench se asegura de no hacerla pasar sed.
  • Hydra soft body lotion Mádara. Sí, igual que la hemos exfoliado previamente, también debemos hidratar la piel del cuerpo; ¿quién no ha tenido alguna vez la zona de las espinillas blanquecina y descamada? Eso se llama deshidratación y es un signo inequívoco de que tu piel necesita de tus mimos: bebe agua y aplica cremas bien hidratantes como ésta.

3º paso – Chute de antioxidantes

  • Todos los días mañana y/o noche.

Para entender por qué necesitamos antioxidantes, necesitamos volver a uno de los motivos de que la piel se vea dañada cuando se la expone al sol. Recuerda, cualquier exposición al sol crea radicales libres, especialistas en acelerar el envejecimiento de la piel. Cuando una molécula es estable sus electrones se encuentran emparejados. Cuando no lo están la molécula se vuelve un radical libre, una molécula altamente inestable y reactiva que va a tratar conseguir el electrón que le hace falta robándoselo a la de al lado, y cuando lo haya hecho, la de al lado hará lo suyo con la de al lado, y así, en un bucle infinito de devastación cutánea, se producirá una reacción en cadena que queremos lejitos de nuestra piel.

La presencia de antioxidantes puede generar un equilibrio en el organismo. Un equilibrio que hace que los radicales puedan volverse moléculas estables neutralizando así el daño oxidativo que ejercen. Por eso son tan importantes en nuestra rutina de belleza.

Aquí tienes nuestra recomendación, cuatro cosméticos orgánicos repletos de los antioxidantes más potentes que existen:

  • Face cream Mad Hippie. Al resveratrol se unen la vitamina C, el aceite de ciruela kakadu (con altísima cantidad de vitamina C), y el té blanco para completar el complejo antioxidante que le hace meritoria de estar en esta lista. Pero oye, ¡que los péptidos, la niacinamida y sus ingredientes humectantes también contribuyen a que se lo haya ganado!
  • Crema multivitamínica Lulu & Boo. Una de las más vendidas desde hace muchos años ya, no defrauda y genera una fidelidad absoluta. ¿Por qué será? Seguramente porque sus antioxidantes en forma de vitaminas B1, B2, C o E (entre otras), contribuyen a que la piel luzca radiante, tal y como afirma la teoría.
  • Diem vitamin C cream Antipodes. ¿Sabías que la ciruela kakadu es la mayor fuente biodisponible de vitamina C del mundo? Pues esta crema de textura ligera la combina con un extra de vitamina C (el estabilísimo Sodium Ascorbyl Phosphate), péptidos y bakuchiol para convertirse en una super crema neutralizante de radicales libres. Buena pinta, ¿o no?.
  • 50% vitamin C mask 100% Pure. La mascarilla es uno de esos productos de la rutina de belleza que menos interiorizado solemos tener, y sin embargo es con la que vemos los resultados más inmediatos. Con ésta, donde el 50% de su fórmula es vitamina C, la luminosidad de la piel y su aspecto saludable es lo primero que notarás al usarla. Incorpórala a tu rutina 1 ó 2 veces a la semana, y… ¡que se haga la luz!

          

4º paso – Regenerar y nutrir

  • Todos los días sólo por la noche.

Nuestras células se regeneran continuamente, cuando vamos envejeciendo, este proceso se hace más lento. En una piel dañada por el sol es importante reforzar el proceso para que la piel pueda volver a recobrar su salud lo antes posible. Entre las 11 de la noche y las 2 de la mañana nuestra piel pasa por el período del día de más intensa regeneración, por lo que lo reforzaremos en la rutina de noche únicamente.

Para regenerar nada mejor que un buen sérum en aceite, nuestras recomendaciones:

  • Sérum regenerante de incienso Lulu & Boo. Aromática mezcla de aceites regeneradores que ilumina, nutre y flexibiliza la piel de manera espectacular. Uno de los best-sellers de esta marca inglesa. Perfecto para pieles secas o maduras.
  • Aceite bioregenerante de rosa mosqueta de Pai . Es el aceite de rosa mosqueta orgánico más famoso y concentrado del mundo. Lo es gracias a su extracción mediante CO2 de origen volcánico y a estar obtenido no solo de la semilla, sino también del fruto. Máxima potencia para regenerar cualquier tipo de piel, incluso una grasa.
  • Overnight recharge balm Jane Scrivner. A este bálsamo le lanzamos el SOS cuando la piel está especialmente perjudicada, por ejemplo después de la exposición al sol (que es el tema que nos ocupa), pero también puede estar dañada por someterla a otras inclemencias como el frío o la calefacción, o por ser una piel irritada, o encontrarse agrietada. Para todos los casos, confiemos en sus propiedades reparadoras.
  • Mahina Elixir Leahlani. Coenzima Q10 con aceites tropicales como los de moringa, marula, maracuyá o sandía, infusionados en vainas de vainilla tahitiana, mejicana y ugandesa, imaginaos el resto.

Extra – Y si es tu caso… vamos a tratar las manchas:

Tenéis que tener en cuenta que las manchas son muy complicadas de eliminar. Pero podemos tratarlas, difuminarlas y atenuar su color con buena cosmética como ésta:

  • Mascarilla Dulkamara. La puedes usar en «modo pomada», dejándola actuar en la zona de la mancha durante toda la noche. Estamos ante cosmética activa de verdad.
  • Sérum despigmentante 100% Pure. ¿Qué tienen en común el sake, la lima y el regaliz? Pues que contienen, por orden: ácido kójico, ácido cítrico y ácido glicirrético, y todos ellos, juntos, actúan en sinergia para despigmentar las tan odiadas manchas.
  • Sombras en las montañas Terai Cosmética. Esa sombra oscura sobre la piel es una mancha, y por desgracia no suena tan poética como el nombre de esta crema, pero no importa, porque para eso está ella: para ayudar a difuminarla y para prevenir las futuras. Úsala sólo por la noche.
  • Fresh pear blossom single essence Whamisa. Si aún no sabes lo que es una esencia, cuando pruebes ésta lo sabrás, ¡vaya si lo sabrás! Igual que Miren, que nos cuenta esto en la pestaña de opiniones del producto: «Si en su día dije que las esencias no son imprescindibles, actualmente rectifico y diré que lo son, porque el cambio que experimenta mi piel cada vez que las utilizo es de años luz y sin exagerar […]«. Y así es, una increíble concentración de activos hacen de esta esencia un imprescindible para la piel con manchas.

Extra – La guinda del pastel:

Resultados instantáneos, para impacientes y personas que tienen la piel en palmitas.

  • Mascarilla de cafeína 100% Pure. De todas las mask de la marca ésta es la que está pensada para después de la exposición ya que calma las rojeces, desinflama, refresca, tonifica, relaja, hidrata… contiene extractos de té verde, yerba mate y café y mucho ácido hialurónico.
  • The Petal (mascarilla ultrahidratante, rellenadora e iluminadora) Mahalo. The Petal no es un cosmético de esos a los que solo acudes para aliviar un problema. The Petal va a revertir los daños producidos por el sol desde el primer instante con su espectacular fórmula cargada de activos calmantes e hidratantes, sí, pero para hacerle justicia, es una mascarilla que se debe disfrutar, saborear lentamente. Su olor, su textura, su tacto… no es sólo recuperar la piel, es un ritual a otro nivel.

 

Evidentemente, no hay que tener todos los productos de cada paso. Te damos varias opciones para que puedas construir la rutina a tu gusto. Quizá prefieras aportar los antioxidantes con una crema y la hidratación con un sérum. O al revés. Todo es válido siempre y cuando la rutina sea completa y ataque todos los puntos. Cualquier duda escríbenos en esta misma entrada y estaremos encantados de tratar de resolverla.

Gracias por leer,

¡hasta pronto!

by Clementine

www.beclementine.com

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