Esta es la razón por la que solo enviamos 14 newsletters durante todo el año 2019

 

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O, más propiamente dicho: razones. Porque son dos.

Primero abordamos la más obvia y de sentido común: no resultar pesados. Nosotros también recibimos semanalmente decenas y decenas de emails de publicidad y spam. De algunos negocios, 1 o 2 semanales, de otros, prácticamente a diario. Como clientes esto nos agobia, terminamos por no leerlos, y después por darnos de baja. No nos gusta que nos bombardeen con publicidad, así que no hacía falta ser un aguililla del marketing para saber que no queríamos actuar así en Clementine. Sí, mandando emails con mucha frecuencia tu visibilidad aumenta, pero ¿a cambio de qué? Creemos en lo de “que se apunte a nuestra newsletter quien realmente le interese”, y en que, quien se haya animado a hacerlo, reciba un correo solo cuando hay algo realmente relevante, para que cuando lo abra, no sienta que ha perdido el tiempo. Así, tratamos de que percibáis nuestro boletín como algo útil y os apetezca seguir en él.

La segunda es más desconocida, pero teniendo en cuenta que la sostenibilidad es un pilar esencial de nuestra empresa, es aún más importante ser consecuentes con ella. Tiene que ver con la falsa “desmaterialización” que ha traído consigo la era de lo digital. En el imaginario colectivo, se percibe que todo lo que ocurra en internet ocurre en una “nube”, en un lugar etéreo donde no existen el consumo, el agotamiento de recursos finitos y las emisiones de CO₂.

Bajo esta lógica, es normal considerar que los correos electrónicos no contaminan.

Email network communication perforated paper letter

Pero ahora pensemos; esa “nube” en realidad es un lugar tangible, un lugar físico, los servidores que almacenan la información que corre por internet son inmensos soportes electrónicos fabricados con minerales raros y escasos, conectados continuamente a la red y refrigerados con una ingente cantidad de energía. ¿Sabíais que se estima que la repercusión de internet en el medioambiente es equivalente a la del sector de la aviación? Supone aproximadamente de un 2% de todas las emisiones globales de carbono.

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Está claro que enviar publicidad por correo convencional acarrea un gasto de papel, tinta y emisiones en el transporte que podemos evitar gracias a internet, y esto es algo positivo. Pero el peligro viene cuando utilizamos el correo electrónico como un “pozo sin fondo”, cuando las empresas con la filosofía del “como no cuesta”, comenzamos a mandar emails a discreción a miles de cuentas, sin ser conscientes (o si pensamos mal, siéndolo) de que los emails también tienen un impacto en el planeta. Exactamente, se estima que cada correo enviado emite unos 10 g de CO₂, es muy poco, pero si consideramos que al día se mandan unos 230.000 millones de correos, y que el 60% nunca se llega a abrirse, la percepción de la magnitud cambia.

Tomar conciencia sobre un problema es importante porque significa que también estamos listos para buscarle soluciones. No todo va a ser negativo; en el norte de Noruega, en el interior de una mina (en la que hace un frío que pela), se está instalando uno de los mayores centros de datos del mundo con un sistema de refrigeración que utiliza el agua helada de los fiordos, así se consigue la temperatura necesaria sin necesidad de gases refrigerantes ni de producir energía emitiendo CO₂. Hacen falta avances como este, pero también un cambio de mentalidad y un uso más responsable de las herramientas que nos proporciona internet.

Centro-de-datos-subterraneo-de-Lefdal

Por nuestra parte, seguimos trabajando para reducir nuestro impacto medioambiental al mínimo, con especial fijación en nuestra vertiente online. Muchos sabéis que hace poco hemos cambiado las bolsas de plástico en las que os mandábamos vuestros pedidos, que eran las que nos proporcionaban las mensajerías, por unas compostables de fabricación propia elaboradas con fécula de patata. Lo hemos hecho en todos los tamaños salvo en el de caja más grande, que usamos en contadas ocasiones y para la que esperamos tener pronto lista una solución alternativa. En total, en más del 99% de nuestros pedidos usamos bolsas compostables, que protegen las cajas de cartón reciclado en las que metemos vuestros pedidos, y que a su vez están amortiguadas con bolitas de relleno de almidón de maíz (ponedlas debajo del grifo, y desaparecerán). Y os podemos adelantar que está muy cerca otro paso más que pronto conoceréis.

Bolsa-compostable-de-fécula

 

En lo que respecta a nuestro uso de la newsletter, tratamos de que sea responsable y consciente. Solo enviamos un correo cuando consideramos que es realmente importante, y los datos lo demuestran: durante todo el año pasado, enviamos en total 14 correos electrónicos. Es decir, 1 al mes, con excepción de 2 meses que enviamos 2. De las 14 newsletter, el 100% era para informaros sobre promociones y regalos, es decir, para informaros de ventajas para vosotros.

Somos una empresa y para poder ser viables, debemos darnos a conocer y llegar a personas, pero creemos que no a cualquier precio.

Por eso, si estáis apuntados a nuestra newsletter y nunca abrís nuestros correos, o si simplemente no os interesan nuestras promociones (aunque nos esforzamos porque os resulten muy atractivas), no nos enfadaremos si os dais de baja 😉. También os invitamos a que hagáis lo mismo con cualquier suscripción que no os sea útil. Concienciémonos: los correos almacenados sin abrir de nuestro email han contaminado para llegar allí, y los que sigan llegando, también lo harán.

También os alentamos a que, si aún no os habéis suscrito a nuestra newsletter por miedo a tener en el correo día sí y día también a otra empresa más bombardeándoos con publicidad, os animéis a hacerlo. Como veis no es nuestro estilo por varias razones de peso. Podéis daros de alta aquí, y podéis estar seguros de que lo estaréis haciendo en un boletín que trata de ser útil para el cliente y responsable con el planeta.

Por último, nos encantaría que compartierais la información si os ha parecido interesante, creemos que es un tema del que se habla demasiado poco y está en nuestra mano cambiarlo.

Hasta la próxima entrada,

Be Organic! Be Clementine!

por Clementine

www.beclementine.com

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